Con un panel integrado personalidades del  mundo de la investigación e innovación tecnológica para la discapacidad, del ámbito privado y también a quienes teniendo una discapacidad han sido pioneros en la generación de oportunidades, se llevó a cabo el  noveno seminario conjunto de SOFOFA y Fundación Luz,

Durante el encuentro denominado EL MOMENTO DE LA TECNO – INCLUSIÓN se planteó que en plena vigencia de la Ley de Inclusión Laboral, la mínima inversión en aplicaciones y programas tecnológicos facilitaría la contratación de personas con discapacidad.

Paralelamente, mientras el país busca aplicar la Ley de Accesibilidad Universal que regula los estándares de diseño y construcción en Chile, los avances podrían ser mayores si hacemos uso de las innovaciones tecnológicas destinadas a facilitar el desplazamiento de personas, por ejemplo, con movilidad reducida.

En esta instancia participaron como expositores la Subsecretaria de Previsión Social, María José Zaldívar,  Rodrigo Quevedo (Director RoboticsLab), Álvaro Silberstein (Fundador Wheel the World), y Branko Karlezi (Sub-gerente de Comunicaciones de Nuevo Pudahuel),  que permitió conocer el estado de avance de la ley de inclusión, la realidad de los centros dedicados a la innovación, y la incorporación de infraestructura inclusiva en obras de gran importancia urbana como es el nuevo aeropuerto de Santiago.

“Creemos que debemos hacer todos los esfuerzos en concientizar en la correcta aplicación de la ley de Inclusión Laboral. Nosotros tenemos actualmente un 70% de personas con discapacidad que no están dentro del mercado laboral y creemos que es fundamental de que tengan la oportunidad si es que ellos desean desarrollarlo, por eso es importante concientizar a las empresas que puedan incorporar a estas personas de una manera correcta, inclusiva, reconociéndoles los derechos es nuestro gran desafío”, señaló María José Zaldivar, Subsecretaria de Previsión Social.

La necesidad de que las personas con discapacidad puedan entregar el contenido para que puedan crear accesibilidad, no solamente universal, sino que también permita servir a más personas con discapacidades invisible. Que el 1% atendido durante el año 2017 se transforme en un 15% en el próximo año y no dejar de servir a nadie que tenga alguna discapacidad en su servicio,  ese fue el llamado que realizó el Subgerente de Comunicaciones del Nuevo Pudahuel, Branko Karlezi.

Desde la mirada tecnológica, Rodrigo Quevedo (Director RoboticsLab), señaló que hay un enorme potencial de invención y desarrollo en Chile, sin embargo destacó que es necesario mirar cualquier proyecto desde la importancia de oportunidades que se le puede dar a un importante número de personas de nuestra población y no desecharlo producto de que no es algo masivo que logra una gran rentabilidad de negocio.

“Trabajemos por la inclusión, pero considerando a nosotros a las personas con discapacidad. Que las empresas no se asusten en incluir a personas discapacitadas, debemos aprender a realizarlo en conjunto. Además, se deben crear productos para personas con discapacidad que sirvan para todos y finalmente hay que tener claro que la inclusión laboral no es responsabilidad social empresarial para un empresa sino que es una oportunidad de negocios para que tenga más clientes, más talento y más lealtad de marca, una empresa inclusiva es una mejor empresa”, señaló Alvaro Silberstein, Co Fundador de Wheel The World.

El seminario finalizó con un panel de conversación,  donde participaron los tres expositores sumándose Ximena Rivas, Asesora en Discapacidad del Ministerio de Desarrollo Social, quien señaló que “una de las metas que el ministerio tiene es cambiar un poco el rol que ha tenido siempre el SENADIS y convertirlo en un referente técnico, ya que no habido aún un impulso en el desarrollo de tecnología para personas con discapacidad. Hoy se entregan fondos a proyectos particulares, pero visualizamos que estos son iniciativas muy específicas que no generan gran impacto”.

El fin de este seminario fue que la premisa de que los cambios legales y sociales hoy en curso, sumados a la incorporación de tecnología permitirían transformar a Chile en un país inclusivo.