En el año 1924 un grupo de jóvenes amigas, motivadas por Ester Hunneus, más conocida como Marcela Paz, fundaron la “Sociedad Protectora de Ciegos Santa Lucía”, y a los pocos años construyeron en 1936 el “Hogar de Ciegos Santa Lucía” ubicado en la comuna de San Miguel.

Resultado de su trabajo fue el prestigio alcanzado que lo convierte, hacia fines de los años 40, en el primer establecimiento para ciegos de América Latina.

Desde 1950 y por casi 50 años, la obra fue liderada por la Señora Alicia Cañas Zañartu, quién con su dedicación y esfuerzo logró generar las condiciones para consolidar y proyectar el trabajo de la Fundación.

Siempre fue acompañada por parientes y amigas que transmitieron a sus descendientes esta preocupación por la población ciega y de baja visión, los cuales ocupan actualmente gran parte del directorio.

La necesidad de mejorar infraestructura y modernizar los equipamientos hace que el año 2008 se construya un nuevo colegio, en La Cisterna, con altas normas de calidad para atender los alumnos, incorporándose la más moderna tecnología pedagógica.

Actualmente, la Fundación entrega educación a más de 100 alumnos en el Colegio Santa Lucía. Recibe niños desde los 4 meses en su programa de Estimulación Temprana y otorga educación hasta octavo básico. Además, atiende adultos desde los 18 hasta los 56 años quienes se rehabilitan y capacitan en talleres de masoterapia, amasandería e informática. A partir del año 2011 se comenzó con un nuevo programa denominado Atención Temprana Ambulatoria, que atiende niños desde los 3 meses hasta los 4 años, tanto en sus jardines infantiles como en sus domicilios.

En el ámbito musical, en el afán de lograr el desarrollo integral de los usuarios nace la Academia de música donde participa la comunidad escolar y sus familiares, también la Orquesta Sonidos de Luz, la cuál destaca por su calidad y amplio repertorio interpretado por niños y jóvenes ciegos y de baja visión.

La Fundación tiene además, un programa de capacitación laboral a través del cual se incorporan anualmente a más de 100 personas al mundo del trabajo, al año 2018 tenemos más de 1000 personas insertas laboralmente.

Actualmente se está trabajando en un programa de educación virtual con el objetivo de ayudar tanto a los profesores de colegios con integración como a los padres de alumnos en Santiago y regiones con los conocimientos y experiencia en la educación para las personas ciegas y de baja visión y favorecer así la integración de sus alumnos en la sociedad.