En el año 1924 un grupo de jóvenes amigas, motivadas por Ester Huneeus, más conocida como Marcela Paz, fundaron la “Sociedad Protectora de Ciegos Santa Lucía”, y a los pocos años construyeron, en 1936, el “Hogar de Ciegos Santa Lucía” ubicado en la comuna de San Miguel.

Resultado de su trabajo fue el prestigio alcanzado que lo convierte, hacia fines de los años 40, en el primer establecimiento para ciegos de América Latina.

Desde 1950 y por casi 50 años, la obra fue liderada por la Señora Alicia Cañas Zañartu, quién con su dedicación y esfuerzo logró generar las condiciones para consolidar y proyectar el trabajo de la Fundación.

Siempre fue acompañada por parientes y amigas que transmitieron a sus descendientes esta preocupación por la población ciega y baja visión, los cuales ocupan actualmente gran parte del directorio.

Hacia fines de los años 90, asume como presidente de la Fundación don Osvaldo Pérez Campino, quien como sobrino de Alicia Cañas fue elegido por ella para esta nueva etapa, en la que comienza un proceso de modernización de la gestión y redefinición de la misión, a fin de responder a los requerimientos de globalización del Siglo XXI.

Después de 10 años, entre los años 2005 y 2008, lo sucede don Antonio Eguiguren Ortúzar, quien continúa con las modernizaciones.

La necesidad de mejorar infraestructura y modernizar los equipamientos hace que el año 2008 se construya un nuevo colegio en La Cisterna, con altas normas de calidad para atender los alumnos, incorporándose la más moderna tecnología pedagógica.

Entre el 2009 y el 2012 fue presidente de la Institución Alfredo Barros, quien durante su gestión continuó en la línea de los planes anteriores.

Manuel Labra Bebin asume como presidente de la Fundación entre los años 2012 y 2018. Durante su presidencia se lleva a cabo un proceso de estructuración que fortalece la misión de la Fundación, y deja una mirada amplia y de largo plazo para continuar en el trabajo por la inclusión social de las personas con discapacidad visual.

Su actual presidenta Macarena Santa María toma con mucha satisfacción la labor de seguir avanzando en esta gran obra al servicio de las personas ciegas y baja visión.

Paralelamente, es necesario mencionar y agradecer a personas que por más de una década han colaborado activamente en las obras de la Fundación: miembros del directorio como Christian Plaetner Moller quien se ha desempeñado como director y secretario ejecutivo, Juan Raúl Ventura-Juncá y José Luis Santa María como asesores legales, y otros que serán siempre recordados dentro de la historia.

Todos ellos, con su partición y contribución, han permitido alcanzar en estos más de 90 años de existencia, logros y resultados reconocidos en el ámbito nacional.

Trabajos y obras de la Fundación

  • La Fundación entrega educación a más de 100 alumnos en el Colegio Santa Lucía. Recibe niños desde los 4 meses en su programa de Estimulación Temprana y otorga educación hasta octavo básico.
  • Además, atiende adultos desde los 18 hasta los 56 años quienes se rehabilitan y capacitan en talleres de masoterapia, amasandería e informática. A partir del año 2011 se inicio un nuevo programa denominado Atención Temprana Ambulatoria, que atiende niños desde los 3 meses hasta los 4 años, tanto en sus jardines infantiles como en sus domicilios.
  • En el ámbito musical, en el afán de lograr el desarrollo integral de los usuarios nace la Academia de Música donde participa la comunidad escolar y sus familiares, también la Orquesta Sonidos de Luz, la cuál destaca por su calidad y amplio repertorio interpretado por niños y jóvenes ciegos y baja visión.
  • La Fundación tiene además, un programa de capacitación laboral a través del cual anualmente se inserta a más de 100 personas en el mercado laboral. Al año 2018 tenemos más de 1000 personas laboralmente activas.
  • Actualmente se está trabajando en un programa de educación virtual con el objetivo de ayudar tanto a los profesores de colegios con integración como a los padres de alumnos en Santiago y regiones con los conocimientos y experiencia en la educación para las personas ciegas y baja visión, y favorecer así la integración de sus alumnos en la sociedad.