Más de 50 educadoras y técnicos de párvulo participaron de la capacitación “Inclusión de niños y niñas en situación de discapacidad visual en jardines infantiles”

La jornada, organizada por la Fundación Luz, tuvo como objetivo dar respuesta lo más pronto posible a las necesidades transitorias o permanentes de los niños que presentan alteración en su desarrollo.

El martes 11 de junio, más de 50 educadoras y técnicos de párvulos accedieron a esta capacitación organizada por el Programa de Atención Temprana Ambulatoria de Fundación Luz. En la actividad, se abordaron temáticas dirigidas a la población infantil con discapacidad visual de 0 a 5 años, además de sus familias y entorno.

La actividad comenzó con un trabajo lúdico, donde los participantes vivieron la experiencia de realizar una actividad cotidiana a la que se enfrentan los niños ciegos o baja visión, como abrocharse los cordones de zapatos o una camisa. En ese sentido las asistentes destacaron y valoraron esta iniciativa de la Fundación, asegurando que el impacto de esta capacitación se verá reflejado en el trabajo diario que realizan con alumnos con discapacidad visual.

Luego, el coordinador del programa estimulación temprana de Fundación Luz, Francisco Guzmán, entregó una detallada presentación sobre los conocimientos que se debe tener con respecto a la discapacidad visual y su diferencia con la visión normal, cómo es el desarrollo de un niño con ceguera desde su nacimiento y las distintas alteraciones que se presentan desde el campo visual periférico.

“Con esta capacitación buscamos entregar herramientas para trabajar con niños con ceguera y baja visión de igual forma. Mecanismos que sean lo más fáciles de implementar en los jardines infantiles, considerando que los recursos son limitados”, señaló Guzmán.

Consultado sobre el trabajo que hoy se lleva a cabo con niños con ceguera en la educación parvularia, manifestó que “los jardines infantiles son uno de los primeros espacios que han abierto sus puertas para niños con discapacidad y eso es muy favorecedor, porque los niños que no tienen discapacidad crecen con aquellos que presentan diversas características, eso permiten que se desarrollen con otra sensibilidad hacia la diversidad que pueda haber en el aula”.

Por otro lado, la terapeuta ocupacional, Camila Gutiérrez, quien expuso sobre las consideraciones generales del desarrollo evolutivo de niños y niñas ciegos o baja visión, comentó que “inicialmente hay que potenciar el comportamiento socioemocional. La regulación emocional es fundamental para las bases del desarrollo posterior en las habilidades motrices sensorio perceptivas, lenguaje y la comunicación. Además, se les deben entregar condiciones adecuadas y experiencias satisfactorias a través del juego, esto permite que los niños se interesen y se motiven por explorar. Desde ahí podrán utilizar su cuerpo y el movimiento para lograr un objetivo de aprendizaje”.