Más de 50 educadoras y técnicos de párvulo participaron de la capacitación “inclusión de niños y niñas en situación de discapacidad visual en jardines infantiles”

En el edificio Telefónica, más de 50 educadoras y técnicos de párvulo abordaron temáticas dirigidas a la población infantil con discapacidad visual de 0 a 4 años, además de sus familias y entorno, esto con el objetivo de dar respuesta a las necesidades transitorias o permanentes que presentan los niños con alteración en su desarrollo o que tienen riesgo de padecerlos.

La actividad comenzó con un trabajo lúdico, donde las participantes vivieron la experiencia de realizar una actividad cotidiana a la que se enfrentan los niños ciegos y baja visión, como abrocharse los cordones de zapatos o una camisa.

Tras esto, la directora ejecutiva de Fundación Luz, Sofía Villavicencio, se refirió a las educadoras explicando que “nuestra misión es educar y capacitar a la población ciega y baja visión aprovechando al máximo sus potencialidades, de tal manera que puedan adquirir competencias y autonomía en el aspecto personal, social, educativo y laboral que les permita incluirse como ciudadanos activos a la sociedad”.

Luego, el coordinador del programa estimulación temprana de Fundación Luz, Francisco Guzmán, entregó una detallada presentación sobre los conocimientos que se debe tener con respecto a la discapacidad visual, cómo es el desarrollo de un niño con ceguera desde su nacimiento y las distintas alteraciones que se presentan desde el campo visual periférico.

“Con esta capacitación buscamos entregar herramientas para trabajar con niños con ceguera y baja visión de igual forma. Mecanismos que sean lo más fáciles de implementar en los jardines infantiles, considerando que los recursos son limitados”, señaló Guzmán.

Consultado sobre el trabajo que hoy se lleva a cabo con niños con ceguera en la educación parvularia, manifestó que “los jardines infantiles son uno de los primeros espacios que han abierto sus puertas para niños con discapacidad y eso es muy favorecedor, porque los niños que no tienen discapacidad crecen con aquellos que presentan diversas características, eso permiten que se desarrollen con otra sensibilidad hacia la diversidad que pueda haber en el aula”.

Por otro lado, la terapeuta ocupacional, Camila Gutiérrez, quien expuso sobre las consideraciones generales del desarrollo evolutivo de niños y niñas ciegos y baja visión, comentó que “inicialmente hay que potenciar el comportamiento socioemocional. La regulación emocional es fundamental para las bases del desarrollo posterior en las habilidades motrices sensorio perceptivas, lenguaje y la comunicación. Además, se les deben entregar condiciones adecuadas y experiencias satisfactorias a través del juego, esto permite que los niños se interesen y se motiven por explorar. Desde ahí podrán utilizar su cuerpo y el movimiento para lograr un objetivo de aprendizaje”.