Jonathan Bermúdez y su exitoso caso de inclusión laboral: “con las herramientas para la baja visión he podido trabajar sin mayores problemas”

Gracias al Programa de Capacitación e Inclusión Laboral de Fundación Luz, hoy se desempeña en una constructora de Concón, donde realiza labores de asistente administrativo.

Santiago.- De la convicción que la formación y empleo son el principal vehículo para la verdadera inclusión de personas con discapacidad visual, Fundación Luz mantiene el Programa de Capacitación e Inclusión Laboral, surge del convenio de cooperación suscrito con la organización FOAL (Fundación ONCE para la solidaridad  que, anualmente, capacita a 120 personas ciegas o baja visión. Al menos, un 50% de ellas ingresa a empresas que por años han ido aumentando la contratación de personas con discapacidad, pues se genera un clima de solidaridad y compañerismo que beneficia a todos.

En esa línea, uno de los casos exitosos de inclusión es el de Jonathan Renzo Bermúdez Cisternas, de 33 años, quien vive en Villa Alemana y trabaja en una constructora de Concón, donde realiza labores de asistente administrativo.

Según cuenta, hace 10 años comenzó a perder la vista, justo en el periodo de su titulación de diseño gráfico. Hoy sólo posee un 30% de la visión, pero eso no ha sido impedimento para que se desarrolle profesionalmente. Pues antes de ingresar a la constructora, Renzo, quien está casado y es padre de una niñita, se desempeñó durante cuatro años en la Fundación Arturo López Pérez, en el área de call center, en la mesa central de informaciones.

Recuerda que su inserción en el mundo laboral “empezó dos años antes de llegar a la Fundación y la verdad que fue bastante difícil, ya que la inclusión era mucho menos receptiva que ahora, sobre todo en las plataformas tecnológicas para poder trabajar con mis programas. Pero con el correr del tiempo fui aprendiendo y el apoyo de mis compañeros fue muy importante”.

Tan importante como la educación que recibió en el colegio Santa Lucia de Fundación Luz “donde logré aprender y capacitarme de buena forma con el programa de Capacitación e Inclusión Laboral. Eso me ha permitido actualmente poder desempeñarme en una actividad en la que no estaba acostumbrado, pues ahora dejé la oficina y estoy mucho más en terreno”.

Y sobre lo mismo, agrega: “Si bien, al principio me costó un poco ahora con las herramientas para la baja visión he podido trabajar sin mayores problemas”.

Finalmente, Jonathan agradeció el apoyo permanente de Fundación Luz, “lo que me permitió encontrar trabajo de forma independiente, pero hay que ser claro que aún falta bastante por progresar en el tema de la inclusión, sobre todo con la concientización cuando uno se va adecuándose a un cargo. Es fundamental que nos crean más capaces, que confíen en nosotros”.